ULTIMOS AVANCES EN REPRODUCCION CANINA
La medicina veterinaria ha
experimentado en los últimos años grandes cambios en el campo de la Reproducción
Canina, convirtiéndose en una verdadera especialidad y abriendo múltiples líneas
de investigación y aplicaciones terapéuticas.Este impulso se debe en gran parte
al interés de los criadores por mejorar la selección de las razas caninas, sin
embargo los propios criadores no conocen todas las posibilidades que la ciencia
veterinaria ofrece actualmente en asistencia a la reproducción. Es mi objetivo
en el presente trabajo ofreceros la información básica sobre las aplicaciones
prácticas del Test de Progesterona que se ha convertido en una herramienta
fundamental para los veterinarios especialistas en Reproducción.
ELECCION DEL MOMENTO OPTIMO PARA LA MONTA
La determinación del momento idóneo para la fecundación, dentro del ciclo sexual de la perra, es el momento fundamental para lograr que la monta natural o la inseminación artificial, den lugar a la gestación deseada, así como a la obtención del mayor número de cachorros en cada camada. En este sentido hay que destacar que hasta el 80% de las hembras consideradas infértiles o poco prolíficas son simplemente hembras cubiertas en un momento incorrecto del ciclo.
Este momento óptimo para la cubrición se sitúa 48 horas después de la ovulación. El nivel de la hormona progesterona liberada por el ovario se eleva considerablemente durante la ovulación y esto es lo que podemos detectar mediante la realización del Test de Progesterona en suero sanguíneo. Esta prueba nos permite efectuar una sola monta o inseminación, lograr el máximo nivel de concepción y de número de cachorros en la camada y predecir con mucha exactitud el día del parto (63 días postovulación), ya que nos indica con precisión cuando debemos cubrir a la hembra.
Para conocer mejor las peculiaridades reproductivas de la perra hay que señalar que lo que conocemos como "celo" consta en realidad de dos etapas bien diferenciadas. El proestro comienza con las descargas vaginales sanguinolentas y la tumefacción vulvar y termina generalmente cuando se inicia la receptividad de la hembra para dejarse montar por el macho. La duración máxima de este período es de siete días. El estro es la fase que caracteriza, como ya hemos dicho, por la receptividad de la perra y a la disminución del sangrado vaginal, su duración media es de nueve días pero puede variar entre los tres y los veintiún días. Durante este período los niveles de hormonas sexuales en sangre de las hembras sufren modificaciones muy características en esta especie animal, produciéndose una disminución progresiva de estrógenos y elevación de la progesterona.
La ovulación se produce aproximadamente dos días después del inicio del estro
pero la liberación de óvulos dura entre 24 y 48 horas y estos precisan
posteriormente de un período de maduración de dos a cinco días para poder ser
fertilizables. La supervivencia de un óvulo ya maduro es de uno a cuatro días.
Estos datos reflejan que el momento de máxima fertilidad se produce a partir del
cuarto día después del inicio del estro y, que por lo tanto, el comienzo de esta
fase del ciclo sexual de la perra, que
coincide con la receptividad para el macho, no es sinónimo de momento óptimo
para la monta, como se pensaba tradicionalmente.
Las gestaciones conseguidas bajo métodos empíricos, tras realizar la primera
monta aproximadamente a los nueve días de iniciado el "celo" o cuando la hembra
no ofrece resistencia al macho, se deben en gran parte a que la supervivencia de
los espermatozoides dentro de la hembra es de cuatro a seis días, y no a que
hayamos elegido el momento óptimo; además con este sistema existe la necesidad
de realizar varias montas y el porcentaje de éxitos disminuye en cuanto el macho
tenga una concentración más baja de espermatozoides en eyaculado (semental muy
usado, edad, etc.) reduciéndose también el tamaño de la camada.
La realización de citologías vaginales sigue siendo un método muy útil para
determinar la fase del ciclo sexual de la perra porque nos indica con bastante
claridad el paso del proestro al estro pero incluso usando métodos de tinción
específicos que ponen de manifiesto los cambios sufridos por las células de la
vagina en función de los niveles hormonales de la perra, no podemos predecir el
momento de la ovulación usando sólo dicha técnica.
Dra. Dña. Rosario Bergamín